jueves, 31 de diciembre de 2009

Fin de año matemático

¿Nunca os he hablado de lo mucho que me gustan los acertijos lógicos y/o matemáticos? ¿Y de lo mucho que me fascinan cosas como la Teoría del Caos o el monísimo gatito de Schrödinger? :3
¿No? Qué fallo.

Pues antes de que termine el 2009 voy a subsanar ese error, aunque sea en parte. Gracias a mis apuntes de microeconomía he quedado fascinada desde ayer por la Teoría de Juegos, y en los apuntes se propone un enigma que adapto a la situación. Os invito a que les deis un último revolcón a vuestras neuronas antes de iros de cotillón (o después, depende de cuándo lo leáis, aunque después seguro que os cuesta más XDD):

Esta historia trata de un club de matemáticos que se reúnen para pasar juntos el fin de año. Para amenizar la velada y antes de que den las uvas, el maestro de ceremonias anuncia que va a haber un sorteo.
- Cada uno de vosotros escribirá un número entero del 1 al 100 (ambos incluidos) en un papelito, lo doblará y lo gardará en secreto hasta que todos los demás lo hayan escrito también-anuncia-. Posteriormente, cada uno descubrirá su cifra y haremos el promedio de todas ellas -escribe en una pizarra "N"-. Luego calcularemos la tercera parte de este promedio -escribe "N/3"-. La persona que haya escrito el valor más cercano a N/3, ganará un único premio consistente en un crucero para dos personas por las islas griegas en las fechas de 2010 que él o ella elija.
Un murmullo de admiración se extendió por la sala hasta que, diez segundos después, uno de los matemáticos más ágiles le espetó a su anfitrión:

- Eres un fantasma. Seguramente no tienes dinero para dar tal premio, y por eso has diseñado el sorteo de manera que nadie pueda ganarlo. ¿Es que nos has tomado por tontos?

En cuanto reflexionan durante unos minutos, el resto de invitados le dan la razón. Algunos se marchan ofendidos y otros, en el mejor de los casos, ignoran la propuesta de su anfritrión (pobrecito, ya chochea) y siguen adelante con la cena.

¿Por qué? ;)

pd: feliz 2010 ^_^

sábado, 19 de diciembre de 2009

Espíritu navideño

Sábado 19 de diciembre por la mañana. Día fresquito pero soleado. El perfecto sábado pre-navideño. En la puerta del supermercado de un bonito barrio residencial, hay dos muchachas recaudando alimentos para familias necesitadas de otro barrio bastante distinto de aquel en el que nos encontramos. Entra una señora y una de las chicas la aborda.

– ¡Buenos días! Estamos recogiendo alimentos para la Campaña de Navidad de la parroquia de Santa Frasquita. ¿Podría colaborar con algún alimento a la salida?
- Noononononono, es que no soy creyente.
- ¿? ... Bueno, eso no importa, se trata de ayudar a personas que lo necesitan.
- Nonononononono.

Y la muchacha (que da la casualidad de que soy yo) deja de insistir porque se da cuenta de que es inútil. Porque se da cuenta perfectamente de que lo que le han soltado es una excusa barata y de que en estos casos no se trata de creyentes o no creyentes, se trata de egoístas o solidarios.

Señora, por favor, si no le da la gana de comprar ni un mísero paquete de lentejas para la gente que lo va a pasar mal estos meses, dígame simplemente que no, pero no me ponga una excusa que deje a la altura del betún a tantos cientos de miles de ateos/agnósticos.
¿Qué pasa, que ahora los ateos son todos insolidarios? ¿Le va usted a dar la razón a los que juzgan a las personas por sus creencias, a los que dicen que los ateos son gente gris, triste y amargada? Porque usted es atea y además amargada y egoísta, pero no me intente colar la trola de que lo segundo es consecuencia de lo primero porque por ahí no paso. Tengo demasiados amigos ateos como para creérmelo.

Desde luego que vaya espíritu navideño que se gastan algunas. Aunque oh, lo olvidaba, ella no celebrará la navidad, claro, que eso es "de creyentes"...

¿O sí lo hará?


pd: by the way, ¿cómo celebrará una persona así la Navidad? Porque vale, yo acepto y de hecho me alegro de que el mensaje de solidaridad de la Navidad lo vivan también personas no creyentes, contagiadas de alguna manera por el ambiente general, pero ¿y quien no vive ni lo uno ni lo otro? ¿Qué clase de navidad es esa?